Es muy habitual en esta época del año que muchos restaurantes incluyan en su carta platos elaborados con carne procedente de piezas capturadas en cacerías. Sin ir más lejos, el Parador de Oropesa puso en marcha ayer sus tradicionales Jornadas Gastronómicas de la Caza, que ya alcanzan su decimosexta edición y en las que se ha estrenado como jefe de cocina del establecimiento oropesano Rubén Jiménez. En este sentido, y siguiendo los pasos de su antecesor en los fogones, Domingo González, Jiménez ha elaborado un menú especial en el que no faltan el conejo de monte, el corzo, la perdiz, el faisán, o el jabalí.
De esta forma, en la presentación de la cita culinaria realizó un demostración de como se ha de preparar un canelón crujiente de corzo. Asimismo, el cocinero ha optado por completar la oferta cinegética con unos entrantes de terrina de conejo de monte con pan especiado y gominota de Oporto; ravioli de pasta Won Ton relleno de perdiz de tiro estofada; croquetas de faisán y ciervo con jugo de caza; un plato de carrillada de jabalí con fideos de calabacín y setas salteadas; y de postre espuma de cuajada artesanal con miel y sorbete de frambuesas y nueces caramelizadas.
promoción y comercialización. Antes de esta exposición, el presidente regional de la Asociación de Propietarios Rurales para la Gestión Cinegética y la Conservación del Medio Ambiente (Aproca), Luis Fernando Villanueva, ofreció una conferencia bajo el título "Situación del sector de la carne de caza en España". La charla sirvió para poner de manifiesto la necesidad de aplicar mejoras en todo lo relacionado con la promoción y la comercialización de un producto que, en opinión de Villanueva, es mucho más natural que otros que sí tienen mayor tirón en las superficies comerciales.
Sobre este punto, el responsable autonómico de Aproca concretó que la carne procedente de animales cazados tiene como principal reto dar el salto a las mesas de los hogares, ya que hasta la fecha, y dejando a un lado las campañas que se realizan al respecto en los restaurantes, es un manjar que no termina de despertar la confianza de los consumidores. En relación con este punto, Villanueva resaltó que Alemania, Bélgica y Francia son los países que reciben para el consumo buena parte de las piezas abatidas en el territorio nacional, por lo que cree que su mayor distribución en España está a expensas de que el producto se presente de manera atractiva al consumidor.
Por ello, demandó a las diferentes administraciones un mayor compromiso para potenciar un sector que tiene muchas esperanzas puestas en la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza y, sobre todo, en la primera marca de calidad de carne de caza de España -denominada "Calidaz"-, que se puso en marcha precisamente en Castilla-La Mancha en el año 2009.