Son muchas las localidades que estos días celebran la festividad de San Blas, patrón de invierno que cuenta con numerosos devotos allí donde se conmemora y que, además, es mencionado por los más creyentes cuando una persona se atraganta, ya que de él se dice que curó de manera milagrosa a un niño que se ahogaba al trabársele en el gaznate una espina de pescado. Cervera de los Montes, San Bartolomé de las Abiertas, Cebolla o Castillo de Bayuela conforman parte de la nómina de poblaciones de la comarca que rinden tributo todos los meses de febrero al referido santo, fallecido en el año 316 después de Cristo al ser decapitado.
Pero es en Pepino donde las fiestas de San Blas tienen un mayor tirón popular, ya que se cuentan por ciento los vecinos que acuden a los diferentes actos programados para rendir honores al patrón invernal. En este sentido, ayer tuvo lugar la tradicional procesión en la que los pepineros sacar en procesión la imagen del santo desde la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción.
Enclavado en un pequeño cerro situado en el mismo casco urbano del municipio, el templo y sus exteriores se convirtieron en un hervidero de actividad entre las 12 y las 14 horas, debido a que fue en esa franja de tiempo en la que tuvo lugar la multitudinaria misa tributada al patrón, así como la procesión organizada por los alrededores de la iglesia.
Igualmente, los asistentes al acto aprovecharon que el sol que ayudaba a mitigar los efectos de las bajas temperaturas y se quedaron junto a la parroquia para adquirir algunas de las roscas glaseadas que, junto a vistosos racimos de naranjas y de uvas, decoraban la talla de San Blas.
El máximo responsable municipal de Pepino, Inocencio Gil, ejerció como anfitrión de las fiestas para el resto de autoridades políticas que acudieron a conocer los festejos de su localidad. Sobre este punto, junto al alcalde pepinero estuvieron el vicepresidente de la Diputación, Jaime Ramos; el primer edil de Talavera, Gonzalo Lago; el alcalde de Segurilla y diputado provincial, Jaime Ramos; así como el concejal talaverano de Economía y Hacienda, Arturo Castillo.