La ordenanza para la protección frente a la contaminación acústica ha superado el primer paso tras su aprobación inicial ayer por el Pleno del Ayuntamiento de Talavera. Los votos del PP y del PSOE dieron luz verde al documento, mientras que IU se abstuvo por considerar que se pueden introducir mejoras.
Las tres formaciones políticas coincidieron en la necesidad y en la importancia de esta ordenanza, así como en calificarla de buena, si bien el portavoz del Grupo Mixto de IU apuntó a aspectos mejorables en ella que instó a tener en cuenta durante el plazo de exposición pública y de presentación de alegaciones que afrontará ahora el texto.
Entre ellas, apuntó a que se rebaje a 6 decibelios la cifra en la que puede sobrepasarse el máximo permitido para que una zona sea declarada acústicamente saturada, que en el texto se sitúa en 10 decibelios.
El concejal de Medio Ambiente, Florencio Gutiérrez, manifestó por su parte que le parece «muy poco» establecer el tope en esos 6 decibelios, puesto que en otras ciudades el límite en cuanto a ruido exterior está entre 15 y 20 decibelios.
De igual manera, destacó que, al no contar con una población de 100.000 habitantes, no es obligatorio que Talavera disponga de un mapa de ruidos.
A pesar de ello, garantizó que el equipo de Gobierno hará todo lo que esté de su mano para que la ordenanza sea lo mejor posible, y afirmó que abordará este asunto con la oposición, como así le había instado el portavoz socialista, José Gutiérrez, quien abogó por lograr un consenso entre los tres grupos políticos para estudiar si es posible mejorar esta ordenanza para sacarla adelante.