La Policía Local intervino el pasado fin de semana en la zona de la Covacha para dispersar a un grupo de jóvenes tras la denuncia de varios vecinos por el ruido que generaban. El concejal de Atención y Protección Ciudadana, Gerardo Pérez de Vargas, informó ayer a este diario que los agentes de Policía intervinieron en la zona de la Covacha tras la denuncia de vecinos de esta parte de la ciudad, quienes alertaron del escándalo que estaba provocando un grupo de jóvenes que estaba allí reunido en torno a las 23 horas.
Ante la presencia policial, los jóvenes abandonaron el lugar, según precisó el concejal, quien apuntó que si bien existe un punto de encuentro juvenil en la Alameda, junto al río Tajo, el frío hace que los jóvenes opten por desplazarse a otras zonas. Así, en estas fechas se produce algún repunte de concentraciones de jóvenes en otros puntos del centro urbano, en concreto en las inmediaciones del Nuevo Centro y del parque Roma. Por ello, «se actúa rápidamente antes de que se empiece a concentrar la gente» para evitar problemas mayores, como los que originaron la creación de este punto de encuentro.
En esta misma línea, se intervino en la calle Rubens tras la denuncia de algunos vecinos que alertaron de un botellón, si bien los agentes no detectaron que se estuvieran consumiendo bebidas.
De otro lado, los agentes intervinieron a petición de vecinos por problemas de ruidos procedentes de locales, en los que se llevó a cabo la correspondiente medición. Esta semana precisamente irá a Pleno la ordenanza para evitar la contaminación acústica para su aprobación inicial, tras el que habrá el correspondiente plazo de exposición pública y de presentación de alegaciones.
La Policía Local llevó a cabo también un control de alcoholemia en la avenida de la Constitución a petición de Policía Nacional, tras retener a un conductor con síntomas de embriaguez.