La asociación de vecinos El Parque ha vuelto una Navidad más a padecer en las calles del barrio los ruidos propios de los días de fiesta. Desde la asociación recordaron ayer que el barrio no es un espacio de ocio, sino residencial. Antonio Curiel, presidente de la asociación, explicaba que a pesar de los propósitos municipales de extremar la vigilancia y controlar los horarios de cierre de los establecimientos, la Navidad se ha celebrado en las calles de El Parque como cada año.
La solución al ruido nocturno y al descanso de los vecinos sin sobresaltos, añadía Curiel, se encuentra en una reivindicación que El Parque viene formulando desde hace varios años: la creación de una patrulla de policía de barrio. «Si no hay suficientes efectivos, que se distribuyan de otra manera», comentaba el presidente de El Parque cansado del ocio nocturno que padecen cada fin de semana en las calles del barrio.
«La única solución para que acabe este problema está clara, queremos una patrulla a pie por el barrio». Así, Curiel explicaba que las patrullas en coche no son suficientes, ya que cuando llegan al foco del ruido «los chavales se han ido y aquí no pasa nada», dijo.
Terrazas. De otro lado, el representante de los vecinos señaló que el Ayuntamiento se ha mostrado permisivo a la hora de hacer cumplir el horario de cierre de las terrazas y locales de hostelería. «Han levantado la mano, y para nada se han cumplido los horarios que aprobaron», indicó Curiel.
En este sentido, la asociación ya ha recibido diferentes alegaciones a la normativa de terrazas que aprobó el Gobierno municipal en el Pleno de noviembre y que presentarán de forma conjunta con las de la asociación antes del 7 de enero.
Entre las alegaciones, Curiel recordó que no permitirán la ocupación masiva de la vía pública en detrimento de las plazas de aparcamiento. «Por ahí no pasaremos», concluyó.