La ocupación masiva de las aceras y aparcamientos que se ha permitido durante la última temporada de terrazas de verano ha llegado a su fin, o al menos así se pretende desde el Ayuntamiento con la nueva ordenanza que regulará la instalación de mesas y sillas a pie de calle los doce meses del año.
El propio sector reconoce que se han producido excesos por el vacío legal que existía en cuanto a una norma que estipulase espacios y formas de instalar una terraza en la vía pública. Ahora, cuando el Gobierno municipal ha aprobado por trámite de urgencia la nueva ordenanza, todo son felicitaciones.
José Antonio Martín, responsable del Bar Willy, ubicado en la plaza de Santa Lucía, comentaba ayer que si las nuevas pautas municipales se aplican tal cual quedan recogidas en la ordenanza «todo funcionará muy bien».
Este empresario, que cuenta con una terraza para el invierno habilitada conforme a los requerimientos del Ayuntamiento, y tras la aprobación por parte de Policía Local de los metros y materiales para construir su carpa, llamaba al entendimiento con los vecinos argumentando que los meses de invierno las ventanas de los pisos se encuentran cerradas y el ruido que pueden producir los clientes es mucho menor que en verano.
Asimismo, Martín indicó que las terrazas de invierno supondrán una nueva fuente de ingresos tanto para el hostelero, que recuperará clientela, como para el Ayuntamiento que seguirá cobrando a los empresarios por ocupación regulada de la vía pública.
En el barrio de El Parque, Elena Millán gestiona el café-bar Zuluoga. «Va a ser positivo, por ejemplo, ya hemos recuperado clientes que dejaron de venir porque no se podía fumar», explicaba la responsable de este bar que cuenta con una terraza con cerramiento apropiado a la Ley Antitabaco al estar formado por toldos móviles y un máximo de tres paredes, contando el techo.
«De 30 mesas que tenía en verano, ahora sólo tenemos licencia para 10», añadía Millán, para desacreditar los argumentos de ocupación masiva que en reiteradas ocasiones han presentado los vecinos de El Parque, opuestos a una prórroga de la temporada de terrazas más allá de septiembre.
Nuevos proyectos. A partir de ahora el empresario que quiera trabajar las terrazas tendrá que presentar al Ayuntamiento el diseño y proyecto de cerramiento que estime oportuno para los meses de invierno. En la plaza de la Trinidad, el responsable de La Caprichosa adelantaba ayer que se encuentran a la espera del visto bueno para abrir la terraza de invierno que han ideado con materiales como madera y cerámica.
«Si todo marcha conforme a las previsiones en enero podríamos estar funcionando con la nueva terraza», explicaba el gerente, quien apuesta por este tipo de instalaciones para dinamizar la vida del centro comercial de la ciudad.