La asociación de vecinos El Parque se siente engañada e ignorada por el Ayuntamiento al conocer que la Junta Local de Gobierno reunida el 29 de septiembre aprobó la concesión anual de las terrazas de verano previa solicitud por escrito de los hosteleros interesados en mantener sus veladores en la vía pública los doce meses del año.
Antonio Curiel, presidente de El Parque, aseguraba ayer a este diario que la asociación se enteró de la concesión anual de las terrazas por la prensa, en ningún momento por el equipo de Gobierno que preside el alcalde, Gonzalo Lago, o en su defecto por la concejala responsable de las terrazas, Alicia Godoy.
«No se nos ha informado de la modificación y aprobación de la condición segunda que regula la instalación de terrazas en la vía pública, no se nos dijo eso de todo el año», puntualizaba Curiel, para indicar que cuando estaban a la espera de recibir un borrador de la nueva normativa para ser debatido la última semana de octubre en la asociación, «sin contar con nosotros nos encontramos con que ya hay terrazas todo el año», apuntó indignado.
Ante esta situación, los vecinos han convocado una asamblea general para la última semana de noviembre donde estudiarán si emprenden medidas contra lo que consideran la desmesura de las terrazas en El Parque. Según adelantaba Curiel, la concejala Alicia Godoy se ha comprometido a participar en este encuentro vecinal.
De otro lado, la asociación de vecinos lamenta que los hosteleros han hecho de la calle su nuevo espacio de negocio «con auténticas casetas o chiringuitos usurpando en beneficio propio el uso, el espacio y el dominio público de nuestras calles con el permiso y la vista gorda de la autoridad municipal», indicaron desde la asociación.
Volver a las andadas. La asociación recordaba ayer los fines de semana de botellón en el parque de La Covacha, asegurando que no permanecerán callados «ante el intento de volver a las andadas o condenarnos a perpetuidad a soportar el incumplimiento sistemático de las más elementales normas de convivencia en nuestras calles».
Por último, los vecinos tacharon de cómplice la actitud del Ayuntamiento con los hosteleros asegurando que el barrio «no es un centro de ocio y diversión».