El sector hostelero confía en las posibilidades que le puede reportar la ampliación de la temporada de terrazas en invierno. Una opción que ha ofrecido el Ayuntamiento de Talavera, desde donde se ha propuesto al sector una prórroga a la que se han acogido una treintena de establecimientos.
Juan Manuel de la Cruz, gerente de Diverxa Cult, ha optado por realizar un gran esfuerzo inversor para acondicionar completamente su terraza a la temporada de invierno. Este hostelero ha sido uno de los que han solicitado una prórroga en la temporada de terrazas para los dos locales que posee, uno en Banderas de Castilla y otro en la plaza Leonardo Da Vinci.
La finalidad en ambos casos ha sido la de ampliar la capacidad de los locales, para dar cabida a un mayor número de clientes de forma simultánea y, de paso, darles un servicio añadido.
Está también pensado para ofrecer un espacio resguardado a los fumadores, ya que con la entrada en vigor de la ley antitabaco, debían salir del local para poder encenderse un cigarrillo.
Con estos fines se ha acondicionado en el local de la calle Banderas de Castilla una terraza de unos 50 metros cuadrados recubierta por una cristalera que resguarda del frío y la lluvia, que cuenta con calefactores para paliar las bajas temperaturas, que ha supuesto un desembolso total de entre 40.000 y 50.000 euros, según precisó su propietario. Esta obra se ha acometido ahora, una vez se ha hecho oficial la posibilidad de solicitar esta prórroga para las terrazas de verano, explicó el hostelero, si bien este proyecto ya estaba previsto con anterioridad.
«La rentabilidad lógicamente no la voy a tener en un año o dos, se verá en un largo plazo», manifestó de la Cruz sobre la inversión realizada.
Por el momento, en este mes de octubre la terraza de invierno ha funcionado, algo que esperan que sea extensivo al resto del invierno, sobre todo en aquellos días en los que, a pesar del frío, sean soleados.
La propietaria del restaurante Zuloaga, Elena Millán Gómez, ha solicitado también continuar con terraza durante el invierno, dado que en verano funciona bien en su local. La idea es ofrecerles el mismo servicio y, de paso, dadas las reducidas dimensiones de su restaurante, ganar unos metros donde atender a los clientes a los que sin esta terraza no podrían prestar este servicio. De igual forma, está pensado para los fumadores, puesto que desde la prohibición de fumar en los locales cerrados, se ha apreciado un descenso en el negocio, explicó.
Una carpa con lonas protegerá su terraza durante todo este invierno, algo para lo que han hecho una inversión de futuro, si bien ya se está dando uso. En este sentido, explica que hay quienes prefieren la terraza al interior del local para dejar a un lado los espacios cerrados cuando salen de sus casas. «Te da libertad para elegir dentro o fuera», indica, y apunta que funcionará sobre todo los fines de semana, cuando el horario de cierre será las doce de la noche, mientras que a diario es a las diez.
José Antonio Martín, propietario del Bar Willy, situado en la plaza Santa Lucía, también ha valorado de forma positiva la posibilidad de continuar con su terraza este invierno. Según explicó a este diario, el objetivo principal era ofrecer un espacio cubierto a sus clientes fumadores, ya que suponen un 80 por ciento del total.
Su terraza está cubierta por una carpa de lonas especiales impermeables preparada incluso con un canalón para que desagüe después de llover. Se añaden sistemas de calefacción para hacer de este espacio un lugar acogedor donde disfrutar de las consumiciones. En este caso, la inversión ha estado cercana a los 6.000 euros.
A juicio de este hostelero, sería conveniente permitir que en estas terrazas hubiera algún aparato de televisión, algo que ahora no está permitido, aunque fuera sin el sonido activado para evitar posibles problemas de ruidos.
«No es que se vaya a atraer nueva clientela, simplemente con que se mantenga la que hay no es poco», manifestó este hostelero, quien añade que con esta terraza gana espacio para su local, de pequeñas dimensiones.
José Antonio Rodríguez Aceituno, gerente del establecimiento Davane, ha sido otro de los hosteleros que ha solicitado esta posibilidad de tener terraza en invierno, sobre todo para atender a sus clientes fumadores y de igual forma ganar más clientes.
En este caso la inversión también ha rondado los 6.000 euros, destinados a la carpa que aislará a los clientes del frío y la lluvia, como ya hace desde el pasado mes de octubre. El objetivo último es poder recuperarse económicamente en un delicado momento como es el actual, sobre todo a raíz de la prohibición de fumar en el recinto, y así evitar tener que recortar plantilla.
Hay otros, como el gerente de La Caprichosa, José Luis Ramírez, que han solicitado esta ampliación de la temporada de terrazas, si bien está todavía a la espera de la resolución del Ayuntamiento. En su caso, es algo más complejo puesto que ha de hacer el cerramiento de una forma especial, para lo que ha presentado un proyecto por el que recubriría la terraza con madera, adornada con motivos cerámicos.