La asociación de vecinos "El Parque" ha exigido al alcalde, Gonzalo Lago, y a su equipo de Gobierno, coherencia en lo que atañe a la prórroga de la temporada de terrazas. Los vecinos han recordado que desde el PP se criticó con dureza la pérdida de plazas de aparcamiento por el trazado del carril bici, mientras que obviaron que con la instalación de las terrazas, diferentes zonas de la ciudad pierden aparcamientos durante seis meses.
«Espero que nos tengan en cuenta antes de tomar cualquier decisión, el problema no es sólo el ruido, también el aparcamiento», explicó Antonio Curiel, presidente de la asociación que desde hace años lucha para lograr la convivencia entre ocio y descanso.
Asimismo, Curiel recalcó que el comportamiento de los hosteleros en el barrio durante los meses de verano «ha ido bien», por lo que cree en la convivencia del sector y los vecinos, eso sí, siendo cautos. «Es posible, siempre que no vengan abusando, tenemos que ceder nosotros, y deberán de ceder ellos», aseguró el representante vecinal.
La concejala de Comercio y Turismo, Alicia Godoy, ha aclarado que desde el Ayuntamiento trabajarán sin prisas y que el 30 de septiembre no debe ser la fecha límite para tomar decisiones.
Respecto a la posición que mantienen los vecinos, quienes piden un estudio de la problemática real de ruido en el barrio, Godoy reconocía que se buscará «no molestar a los vecinos» y hallar el equilibrio con «una fórmula que sea buena para los hosteleros y no perjudique a los vecinos». Considera que no se podrían instalar terrazas en cualquier sitio ya que «hay puntos sensibles» que deberán estudiarse con atención.
La concejala se muestra partidaria de «lo que favorezca la actividad económica de la ciudad» y se fija en otros municipios donde las terrazas funcionan también en invierno de manera satisfactoria, con mobiliario estético que cuida los detalles y que son beneficiosas para el turismo.