La asociación de vecinos El Parque vuelva a la carga contra las terrazas de verano. En esta ocasión, y después de un mes de tregua y una valoración positiva del comportamiento mostrado por el sector hostelero, los vecinos denuncian la masificación de terrazas en las calles del barrio.
El número de establecimientos con este tipo de instalación veraniega en la vía pública ha aumentado respecto a otras temporadas. Este hecho ha suscitado la crítica vecinal, que ve en las terrazas un obstáculo y una fuente de ruido dañina para el barrio.
Antonio Curiel, nuevo presidente de la asociación de vecinos, explicaba ayer a este diario que por el barrio «está todo dejado por la mano de Dios», lamentando que la aparente normalidad en el arranque de la temporada de terrazas ha durado más bien poco.
«Otros años había como mucho dos bares con esos tenderetes enormes en la calle, y este año hemos contado más de cinco». Así, con estas palabras, el presidente de la asociación criticaba la instalación de toldos en las aceras para dar sombra a las terrazas, por ejemplo, de la calle peatonal paralela a la avenida de la Constitución. «Parece que los hosteleros hacen lo que quieren», añadía a sus críticas.
En este sentido, Curiel explicaba que la normativa municipal que regula la temporada de terrazas y, por consiguiente, la ocupación de la vía pública con mesas y sillas, prohíbe la instalación de toldos que no estén sujetos a la fachada de los establecimientos. «No se están cumpliendo las normas, esto cada vez va a peor», señalaba el responsable vecinal de El Parque.
Por último, la asociación exigió mayor presencia policial que vigile las instalaciones hosteleras de calle, haciendo cumplir la ordenanza. «Cada vez van ganando más terreno, se les están dando muchas alas» indicaba Curiel, además de adelantar que con esta actitud la asociación de vecinos no ve coherente que la temporada de terrazas se prolongue más allá de septiembre.