El catedrático de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, Carlos Montes, protagonizó una de las charlas de la tercera jornada del VII Congreso Ibérico sobre Gestión y Planificación del Agua y centró su participación en explicar que la conservación de los ríos o humedales y otros ecosistemas repercute a todos con un punto de vista más amplio del meramente medioambiental. El experto subrayó en su ponencia "Gestionando los ecosistemas acuáticos como sistemas socioecológicos en un mundo cambiante" que desde hace más de medio siglo el individuo y la sociedad ha primado un estilo de vida «consumista, despilfarrador y contaminante» en el que el nivel de felicidad se mueve por la riqueza.
Montes sostiene que el baremo de bienestar de los países se mide a través del Producto Interior Bruto. «Esa no es la buena vida, sino vivir bien, tener buenas relaciones sociales y libertad de elección», apuntó. El profesor universitario considera que a través de los medios de comunicación se crea el caldo de cultivo para la formación de una sociedad que comprende los intereses como exclusivamente monetarios. «No es baladí, tiene consecuencias evidentemente en la conservación de los ecosistemas», aseguró a este diario.
El experto señaló que la presencia, por ejemplo, del lince ibérico en la Península Ibérica supone un indicador del bienestar de la sociedad. «Hay una falta de información tremenda sobre estos vínculos invisibles entre ecosistemas, los seres vivos no humanos y el bienestar humano», recalcó el presidente de la Fundación Interuniversitaria Fernando González Bernáldez dedicada a la conservación de espacios naturales.
Montes dirige un equipo de investigación que trata de analizar datos para que la sociedad se dé cuenta de la relación del bienestar con la naturaleza. «El problema es que cada vez quedan menos ríos y menos bosques», dijo. En este sentido, apela a que la gente se dé cuenta del valor inconmensurable del agua antes que del precio.
El profesor advirtió sobre la necesidad de ideas revolucionarias en una sociedad más formada intelectualmente. «Esta tendencia nos lleva al colapso, y será de la noche a la mañana. No va a ser un proceso de carácter gradual, pero todavía estamos a tiempo», manifestó por el mayoritario desinterés de los españoles por cuestiones relacionadas con la naturaleza.
Montes hizo hincapié en que el primer cambio radical que se debe imponer es mitigar la pontificación del PIB. «Una cosa es el nivel de vida de riquezas y otra el bienestar humano», aseveró. Asimismo, añadió que el problema del deterioro del planeta radica en la ausencia de valores. «Ahora más que nunca falta una revolución individual, pero cogidos de la mano», opinó y añadió que se necesita un cambio que comience por el ciudadano de a pie y se puede guiar a través de las redes sociales.
desarrollo sostenible. El representante del Instituto Geológico de Finlandia, Phillip Schmidt-Thome, participó en el cuarto plenario con la charla "Adaptación al cambio climático y a los riesgos hidrológicos en Europa: experiencias destacadas". El profesor Leandro del Moral, ex presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, dio un repaso con "Más allá del desarrollo sostenible: agua y límites de crecimiento" a las ideas de anteriores congresos y apeló a fijar una base ideológica en los movimientos de defensa del agua para pasar después a la acción.