Once grupos de desarrollo local de la cuenca del Tajo firmarán el próximo martes un protocolo de colaboración con cinco asociaciones portuguesas para desarrollar un proyecto que se ha propuesto sacar la máxima productividad al río. El alcalde, José Francisco Rivas, esbozó esta iniciativa el miércoles, en la inauguración del Congreso Ibérico del Agua. Apenas dio el nombre del plan, bautizado como "Tajo Vivo", y la vinculación de la asociación ADC-Ipeta en el mismo, aunque este diario ha podido recabar los datos de un proyecto que implica a 140 municipios y que tiene una clara vocación trasnacional.
El acuerdo que se suscribirá con los grupos lusos contribuirá a que la iniciativa traspase las fronteras españolas, con el objetivo de asimilar las actuaciones desarrolladas por los territorios que beben del río en Portugal. «Hay que tomar nota del ejemplo luso y trasladar aquí lo que allí funciona», señaló a La Tribuna el coordinador de "Tajo Vivo", Roberto Prieto. En su opinión, el país vecino ha sabido sacar rentabilidad al río a base de una mejor conservación y del desarrollo de actividades de atracción, como playas, deportes de aventura o aulas de interpretación de la naturaleza.
Precisamente, estos son algunos de los objetivos que persiguen ahora los grupos de acción local españoles implicados en este proyecto, procedentes de Toledo, Madrid, Cáceres y Guadalajara.
Prieto resume en cuatro puntos las características de "Tajo Vivo": la dinamización del tejido empresarial ligado al río; el desarrollo de actuaciones de carácter ambiental y deportivas; la promoción del patrimonio cultural y natural y, por último, el fortalecimiento institucional, «con ayuntamientos, comunidades autónomas y la CHT», puntualiza el coordinador.
El proyecto ha concluido ya su primera fase, con una interesante iniciativa, denominada Geoportal y que permite visualizar por internet y a través de Google Earth los recursos patrimoniales ligados al Tajo.
Sin embargo, el desarrollo de la segunda fase está pendiente de la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente. Según Prieto, este año el proyecto ha caído casi en el olvido por la falta de fondos, por lo que confía que para este 2011 autorice el presupuesto para llevar a cabo todas las actividades, que se ha fijado en 900.000 euros. «Seguimos erre que erre, el proyecto no puede morir aquí. Tenemos que trabajar por lo ríos, es una labor fundamental», concluye.