La ausencia más notable ayer en la inauguración del Congreso Ibérico del Agua fue la de la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar. Para ella tuvo palabras uno de los portavoces de la Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche, Miguel Méndez, que, a preguntas de la prensa, lo achacó a las presiones de los regantes de Murcia. «Hay temas que queman y hay gente que no le gusta retratarse con estos temas, y sobre todo a tres meses de las elecciones. Nos parece una vergüenza, debería haber estado presente como lo ha hecho en otros congresos de otras cuencas». Y de forma más velada, también se refirió a los dirigentes autonómicos del PP, que no acudieron al acto: «Hay determinados políticos de uno y otro lado que se escaquean de dar la cara con la problemática del agua en la cuenca del Tajo», indicó.
Pese a las claras ausencias, ayer fue día de felicitaciones para los portavoces de la Plataforma, que valoran la celebración de este congreso como un logro importante. «Desde aquellos tiempos en que nadie nos recibía y nadie hablaba del problema del Tajo han pasado cinco años, y hoy están aquí todos los especialistas de España en la política hidrológica», señaló Méndez, que reconoció que conseguir que Talavera sea la capital del agua ha costado un gran trabajo y «tocar muchos palillos».
El portavoz valoró que los políticos van adoptando, «con mejor o peor complacencia», algunos de los principios de la Plataforma. «Es un motivo de alegría que ya algunos hayan cambiado su discurso, que se hable de un caudal ecológico en Talavera, eso es importante, y que no se diga sólo en Aranjuez».
Méndez deposita su confianza en que el Congreso Ibérico del Agua sirva para que profesores y catedráticos conozcan el problema del Tajo y lamentó el desconocimiento que ha existido respecto al trasvase: «Si el río que se secó en 2006 hubiera sido el Ebro o el Guadalquivir hubiera sido una escandalera nacional», lamentó.
Por su parte, Miguel Ángel Sánchez, el otro portavoz de la Plataforma, alertó sobre los dos problemas que se avecinan para el río, el trasvase del Jarama a la cabecera y el proyecto del trasvase del Tajo Medio, que se planteará en los próximos meses. «Va a hacer falta una negativa rotunda del Gobierno de Castilla-La Mancha a que eso se realice porque seríamos gravemente perjudicados».