La práctica de botellón en la vía pública continúa después de varios años dando que hablar entre los vecinos de El Parque. Tras lograr el consenso entre Ayuntamiento, jóvenes y residentes en la denominada zona de los pintores, habilitando en mayo de 2009 un espacio en el recinto ferial de La Alameda, la ingesta de alcohol en la calle ha vuelto estos días a su punto origen: la Covacha.
La celebración de las fiestas navideñas, asociadas al consumo de alcohol o a la simple reunión a pie de calle de amigos y conocidos, se encuentra en el punto de mira de los residentes en las calles de los pintores, la avenida de la Constitución y el Nuevo Centro, quienes denuncian que la situación vivida desde el día 23 de diciembre, inicio de las vacaciones escolares, ha sido «insufrible».
El representante vecinal, Juan Alameda, explicaba a este diario que las molestias en la zona se deben principalmente a la concentración masiva de jóvenes, que una vez entrada la tarde, en el caso de las cañas de medio día, o la noche, como es el caso de los fines de semana, producen escándalo y ruido sin pensar «que esto es un barrio residencial, no de ocio», puntualizaba Alameda.
Asimismo, los vecinos temen que los focos de botellón que nuevamente han surgido en La Covacha permanezcan «y volvamos atrás en el tiempo, cuando aquí era imposible conciliar el sueño», indicaban, para añadir que la solución pasaría por mayor vigilancia policial.
«Tenemos constancia de vecinos que han llamado a la Policía Local y sí es cierto que han venido y denunciado», indicaba el presidente de la Asociación de Vecinos El Parque, principal colectivo que a lo largo de estos años ha luchado por erradicar la práctica del botellón de sus calles.
Como apuntaban los vecinos, la solución para evitar que los focos vayan a más pasa por la vigilancia policial y las sanciones. «No existe otra fórmula, o al menos así lo creemos», señalaban desde El Parque, tras pasar noches en vela por la concentración de jóvenes en sus calles y el jaleo de los locales que se han decantado por esta zona de la ciudad para hacer de ella un parque de ocio ciudadano.
No obstante, los vecinos aseguran que si la situación persiste será el Ayuntamiento quien tenga que tomar cartas en el asunto tanto a favor del descanso vecinal, como del ocio juvenil, quienes ya cuentan con el Punto de Encuentro, junto a las piscinas de verano y la ribera del río Tajo.
De otro lado, Daniel Tito, presidente del Consejo Local de la Juventud de Talavera, recordaba ayer que un invierno más se repite la situación. «Hay gente que aún no es consciente de la existencia del Punto de Encuentro», indicaba Tito, además de apuntar que en la Navidad pasada «se experimentó un incremento en las multas y lograron neutralizar el botellón a una única zona».
En este sentido, desde el Consejo Local de la Juventud apuestan, al igual que los vecinos, por aumentar la vigilancia policial y sancionar a todos los jóvenes que incumplan la normativa de ocio y convivencia. «Hemos notado escasez de policías, pero en el Ayuntamiento nos dicen que son los que son, el Presupuesto es el que es, y no se puede aumentar la plantilla», argumentaba el representante local de los jóvenes.
Por último, Tito recordó que desde la puesta en marcha del Punto de Encuentro en La Alameda, las reuniones o botellón «sólo se deben hacer en esta zona, en ninguna otra, y eso hay que controlarlo y sancionarlo para seguir en una buena línea», además de recalcar que para evitar situaciones como la que viven los vecinos de El Parque estos días festivos y durante los fines de semana de invierno, no hay mejor fórmula que «sancionar y vigilar».