Las máquinas de refrigeración del Hospital Nuestra Señora del Prado, ubicadas en la azotea del pabellón de Urgencias, han suscitado la queja entre los vecinos del sector Sur-10 que ven como el ruido del aire acondicionado irrumpe día y noche en el transcurso de su actividad diaria. La molestia provocada por el sonido de los aparatos, que según los vecinos supera los decibelios permitidos por la Ordenanza Municipal que regula los ruidos en zonas residenciales, es un tema que viene provocando el malestar en la zona «desde hace más de dos años», tal y como explicó Pedro Molina, presidente de la asociación vecinal ‘El esparragal’.
Los vecinos iniciaron las negociaciones con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, Sescam, para tratar el problema «sin solución alguna, pues a pesar de la insonorización de una zona superior en la azotea, el ruido continúa», aseveró Molina además de indicar que la propia asociación ha puesto en contacto al Sescam con una empresa especializada en insonorización para facilitar el trabajo a los responsables del hospital y «aún así, no hemos solucionado nada».
Las reuniones con la gerencia del centro sanitario, y la entrega de documentación a través del registro del hospital son las pruebas que según los miembros de ‘El esparragal’ denotan que esta lucha «no es de hace dos días, sino que llevamos con ella más de dos años». Cansados y con la mirada puesta en otro tipo de actuaciones que lleven al centro a cumplir con la normativa, Molina argumentó que «vamos a solicitar una reunión con el delegado provincial de Sanidad, y si no conseguimos nada, con el Ayuntamiento».
Asimismo, el presidente indicó que es contradictorio que el propio hospital organice charlas donde se analiza la importancia del descanso nocturno sin perturbaciones, y «ellos mismos sean un foco de ruido que afecta a la salud de los residentes en esta zona».
De otro lado, Molina aseguró que los organismo públicos, moralmente, están obligados a cumplir escrupulosamente con la ley, y en este caso, «el problema sigue, y lo que está claro, es que es una molestia».
Pero no sólo el ruido producido por las máquinas del aire acondicionado trae en movimiento a los residentes en el Sur-10. El colapso del aparcamiento del hospital es otro de los puntos en los trabaja la junta directiva de ‘El esparragal’ para intentar buscar una solución que evite las situaciones de estacionamiento en doble fila y sobre los bordillos que se dan día a día en la avenida de la Constitución y de Madrid donde «estacionar es imposible».
En este sentido, Molina señaló que la solución al problema es complicada, ya que «es una cuestión de funcionalidad, desde un primer momento, antes de la ampliación del centro, se veía venir». Además, el presidente señaló que desde la asociación ahora temen porque el problema vaya a mayores cuando comience a funcionar el Centro de Salud Talavera 5. « Si ahora lo tenemos complicado, con el nuevo centro de salud, que encima creemos que será de urgencias, no sé que va a ser esto».
Nuevo impulso. La Federación de Asociaciones de Vecinos ‘Vegas del Tajo’ ratificó el sábado la entrada de los vecinos del Sur-10, ahora ‘El esparragal’, en la federación vecinal con el fin de promover el asociacionismo y la participación ciudadana en esta zona comprendida entre el hospital, los cines y la calle Pablo Picasso.
Molina avanzó que la asociación comenzará diferentes actuaciones de colaboración con otro tipo de entidades, además de apuntar que después de varios años y mucho trabajo «contamos con local para nuestra sede social».
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