Nunca es tarde si la dicha es buena». Ignacio Rodríguez, vecino de Méntrida decía que había salido a las 9 de la mañana de su pueblo convencido de que la marcha por las calles de Talavera iba a merecer la pena y cambiaría de alguna manera el futuro. «No nos lo hemos pensado», aseguraba este hombre que decía que en la ciudad se había concentrado mucha gente para luchar en contra del trasvase Tajo-Segura.
«Es justo» reivindicar lo que es nuestro, decía Paloma Martín, que no alcanzaba a explicar la impotencia que tienen las gentes que viven en toda la Mancha cuando ven la tubería que lleva el agua hasta Murcia y ellos apenas tienen para beber. «Se abastecen con cisternas de agua potable», una visión que se repite sobre todo en la época estival. Esta vecina señalaba que los recursos hídricos que se marchan al Levante acaban utilizándose para regar campos de golf y balnearios «Que desalen el mar», proponía como medida para que los murcianos logren más agua.
Otra de las propuestas para evitar tener que trasvasar más era que se use en la agricultura el riego por goteo en vez a manta. «Es un bien que no es suyo», decía convencida. El mensaje de Francisco Benito era similar. Provenía de La Peraleja, en Cuenca, un municipio de 80 vecinos de los que 26 estaban en Talavera gritando «no al expolio de los murcianos». Narraba la angustia por la que pasan los pueblos de la Alcarria que se ven obligados a sacar agua de pozos para beber, algo casi incomprensible teniendo en cuenta que habitan muy cerca de Entrepeñas y Buendía. La escasez de agua se va agravando. No sólo en verano tienen restricciones, sino que los recortes ya han llegado a la época de Semana Santa.
«Llevan más de 40 años llevándose el agua», reiteraba Gregoria Nozal, de Toledo. Recordaba que en el año 70 se hizo la primera movilización por el agua y «hasta que no hemos visto las orejas al lobo» no se ha repetido. Esta mujer reiteraba que en Murcia no dejan de construirse macro urbanizaciones ya que allí «viven a todo tren». José Manuel Colado, que iba tras la pancarta de la Federación de Vecinos ‘Vegas del Tajo’ sostenía que la marcha por los ríos llega a tiempo porque se está redactando el Plan de Cuenca, donde Talavera tendrá un caudal ecológico mínimo. Belén Blázquez, vecina de Puerta de Cuartos, expresaba que esta marcha es el comienzo de otras muchas manifestaciones. Colado apuntaba que la próxima debería ser en Madrid, delante del Ministerio de Medio Ambiente.
limpieza. «Yo también me quiero bañar», señalaba el cartel de un niño. José Luis Prado, presidente de la asociación de vecinos ‘San Jerónimo’, consideraba que hay que seguir luchando por el río hasta que vuelva a ser un lugar donde ir a chapotear.
Acasio Gónzález, de la portuguesa Vila Nova da Barquinha no se planteaba por ahora que en su localidad se puedan bañar porque el Tajo llega con muy poco agua. «Merece la pena haber venido»; contaba que había salido a las cinco de la mañana del país vecino para estar reivindicando un río digno. «Castellanomanchegos, unidos, jamás serán vencidos», desgañitaba a decir Lali Torres, presidenta de la asociación de vecinos Puerta de Cuartos.
En la manifestación también hubo quejas, algunos vecinos creían que debería haber acudido más gente, como María Luisa Santos que echaba de menos a los jóvenes inundando las principales calles de la ciudad. Justo Regueros, de Escalona, estaba un poco desconcertado porque decía que no le habían dado un bocadillo para aguantar el recorrido, y esperaba que al finalizar le obsequiaran con algún refresco. Sea como fuere, las 40.000 personas estuvieron unidas por su propio futuro.
La colección de Elisabeth Taylor a subasta
Clint Eastwood para rato
Leno a Michelle Obama: 'No como manzanas desde 1984'
Urkullu y Rajoy, dos horas de reunión en La Moncloa
El TS desestima la nulidad y retoma el juicio a Garzón
Los mejores anuncios de la Super Bowl de este año
Dificil jugar contra este tipo
Un ciclón de ovejas
Mucho frío en el entrenamiento del Real Madrid
La mejor jugadora del mundo elogia a Messi
Además, lo último de la directora Icíar Bollaín y todos los detalles de la cisis de Spanair