La zona de La Jara es desde hace siglos la gran almazara de la comarca de Talavera y uno de los enclaves de producción de aceite más importante de la provincia y de toda Castilla-La Mancha. Aunque son menos extensos que los distribuidos por la vecina comunidad andaluza (en especial en las provincias de Córdoba y Jaén), lo cierto es que los olivares jareños son vitales para la economía de muchas familias residentes en localidades como Alcaudete, Belvís, Los Navalmorales, Los Navalucillos, Mohedas o San Bartolomé de las Abiertas. La campaña de recogida de la oliva de este año está a punto de terminar y, según los datos facilitados por las cooperativas olivareras de estas poblaciones, todo apunta a que se van a cumplir las previsiones formuladas a principios del mes de diciembre y la cosecha va a ser menos productiva que la del ejercicio pasado.
No obstante, este dato no preocupa demasiado a los agricultores de la zona, debido a que los registros que alcanzaron en 2008 fueron los mejores de los últimos años («de récord», según calificaron algunos) y para la presente campaña -que en algunos municipios concluirá la próxima semana o a principios de la siguiente como muy tarde- se espera una cantidad de toneladas cercana a la del año pasado.
Así, las diferentes agrupaciones olivareras de La Jara consultadas por este diario acumularán cerca de veinte millones de kilos de aceituna que, al mismo tiempo, permitirán producir en torno a 3,2 millones de litros de aceite de oliva virgen extra (obtenida en un porcentaje muy amplio de olivas de la variedad cornicabra).
Sobre este aspecto, y aunque este año el proceso de maduración no se ha visto afectado por las heladas ni por el ataque de la mosca del olivo (la "Bactrocera Oleae") como ha ocurrido en temporadas anteriores, la producción del verde líquido sí es significativamente menor que la de la última campaña, debido a que el rendimiento del fruto ronda en la mayor parte de las cooperativas el 20 por ciento, mientras que el año pasado la media osciló entre el 22 y el 23 por ciento.
De todas formas, hay algunas localidades donde sí confían en llegar a estos registros, ya que en la Cooperativa de Aceites "San Sebastián" de Belvís de la Jara cuentan con alcanzar una productividad del 22 por ciento al término de la campaña.
distribución. Por lo que respecta a la distribución del aceite que se produce en las almazaras de La Jara, una buen parte va a parar a tierras italianas, ya que allí se utiliza para enriquecer el líquido verde que los transalpinos obtienen de sus campos. «Gran parte de lo que se saca de aquí se lo llevan los italianos, concretamente a la región de la Toscana, desde donde lo mezclan con su aceite para enriquecerla y, después, envasarla en botellas de cristal que distribuyen por todo el mundo como si fuera de producción propia», indicaron al respecto desde la Cooperativa de Aceites "Nuestra Señora de los Remedios" de La Nava de Ricomalillo.
Así, cerca de un ochenta por ciento del aceite que se produce en tierras jareñas es el que termina en Italia, mientras que el veinte por ciento restante se vende de forma directa y a granel en las cooperativas locales, se distribuye entre los propios cooperativistas o se ofrece al público en botellas de cristal de tres cuartos de litro o en garrafas de plástico de cinco litros. Además, desde algunas agrupaciones también reparten su líquido verde por toda la geografía española en función de las peticiones que reciban.