La plantilla de la UD Talavera ha sufrido un total de siete bajas a lo largo de la temporada. La última ha sido la delantero Roberto Sánchez, quien ha decidido abandonar el conjunto azulón; de este modo, el entrenador, Javier Rosado, se queda con 16 jugadores de campo más el cancerbero Dani Trujillo. Y es que subirá Rubén del juvenil y, además, los dos porteros de este equipo, líder de la Liga Nacional, Casitas y Pedraza, se alternarán en el primer equipo.
De este modo, de los jugadores que comenzaron el Campeonato ya no están Jandri, Jorge Cano, Infantes, Timón, Fran Dorado, Isaac y Robert. Pero el técnico, Javier Rosado, afirmó anoche, antes del entrenamiento en El Prado, que «estoy convencido de que no vamos a acusar ninguna baja». Argumentó, a este respecto, que «nos quedamos el grueso que ha hecho el 90 por ciento de los minutos en la Liga y, además, los juveniles nos echarán una mano. Tengo que creer y, además, estoy convencido, de que no va a ser una excusa de nada».
Todos en la Unión eran perfectamente conscientes de que esta situación era posible, debido a las cinco mensualidades pendientes. Rosado ha tenido palabras de elogio para los tres futbolistas que se han marchado esta semana: «Para mí ha sido un placer convivir con Isaac, al que tuve ya en el Toledo; me hubiera gustado que Fran Dorado hubiera tenido otro protagonismo, pero no lo he creído oportuno. Ha sido un tipo excelente, con un respeto a todo el grupo encomiable y, además, creo que es un buen portero». Espera que el guardameta tenga la suerte que «aquí no ha tenido deportivamente porque yo prefería a Dani».
Y el primer equipo se quedó el miércoles con un efectivo menos, la del delantero Robert, que militaba desde la temporada pasada en el cuadro azulón: «Tengo con él una relación un poco especial porque es la mejor persona que me he encontrado en el fútbol, y mira que he conocido buenas personas, pero como Robert ninguno y, además, lo digo en los momentos en los que ha sido importante y en los que no. No ha cambiado para nada su actitud, ni su forma de ser, ni conmigo, ni con los compañeros. Es un chico que merece mucho la pena a todos los niveles».
En cuanto a los motivos que han llevado al futbolista a tomar esta decisión, Rosado indicó que «no tenía ilusión por seguir. Se le hacía muy cuesta arriba venir a entrenar, ir a los partidos, aun sabiendo que iba a ser titular, como en las últimas semanas y, en este momento de su vida, le llamaba la atención hacer otras cosas. Es totalmente respetable».
Así está la situación en la semana que culminará el domingo con la visita del Azuqueca, cuarto en la tabla. Para este encuentro siguen de baja los lesionados Elías y Pinilla, mientras que Félix tendrá que cumplir un partido de castigo al ver la quinta amarilla en Manzanares. Rosado recupera a Álvaro y a Óscar, que fueron baja el domingo pasado por sanción; Víctor Alcaide entrena ya con el grupo, pero el entrenador prefiere mantener la cautela sobre su reaparición. Y por si esto fuera poco, Pulido está enfermo y es duda.