Álvaro Bautista reconoció que la recién concluida temporada, la de su debut en Moto GP, fue «difícil» pero, al tiempo, muy positiva «porque cogí mucha experiencia y para el futuro me vendrá bien». El talaverano, que ayer estuvo en Toledo, en la XII Gala del Deporte en Edad Escolar que presidió el jefe del Ejecutivo regional, José María Barreda, afirmó que fue un año «difícil» por ser el primero en la máxima categoría y por el cambio de equipo.
Tras lamentar «la mala suerte» que tuvo a mitad de temporada, al romperse la clavícula izquierda a mediados de mayo cuando practicaba motocross, «que me hizo perder varias carreras y también un mejor conocimiento de la moto», Bautista se mostró contento «porque en las últimas pruebas acabamos la mayoría de carreras entre los diez primeros, consiguiendo además dos quintos puestos».
«Fue un buen año, pese a la lesión, porque nos recuperamos en el tramo final, que me sirvió para conocer más la moto, que el equipo conociera lo que quiero y necesito para ir rápido, y ahora queda por ver sí Suzuki lo puede dar y hacemos un moto más competitiva».
Respecto a no contar esta próxima campaña con compañero -Lucas Capirossi-, el campeón del mundo de 125 c.c. en 2006 admitió que «cuando tengamos cosas nuevas, si hay que probar mucho, siempre es más lento con un solo piloto, pero también Suzuki se centrará en mí e intentará mejorar lo que yo pida». «Lo veo como un punto más positivo que negativo», añadió.
Con respecto a la temporada nueva reconoció que «las expectativas serán distintas porque tengo más aprendizaje, más experiencia y referencias, y por el momento, en los primeros entrenamientos oficiales de la pretemporada, las cosas fueron muy positivas».
Sobre el trato de Suzuki admitió que «hacemos buena familia» al señalar que «cuando me vine, sabía que no era la mejor moto, pero siempre confié en la fábrica y ellos, desde el primer día, me trataron genial, y de hecho terminé por delante de mi compañero».