La Junta de Comunidades, a instancias de la Consejería de Educación, abonó ayer los gastos de funcionamiento más urgentes de los centros educativos de Castilla-La Mancha, con lo que se resuelven los posibles problemas que habían surgido en algunos de estos centros con los pagos en conceptos como la luz, el teléfono o la calefacción.
La Tesorería de la Junta de Comunidades ordenaba ayer el pago de casi nueve millones de euros para los centros públicos y concertados de la Región, de manera que se puedan hacer frente de inmediato a las facturas más urgentes por estos conceptos y se pueda trabajar en los mismos con «absoluta normalidad».
Situación de asfixia. El consejero de Educación, Marcial Marín, señaló a este respecto que «una vez más, el Gobierno de Cospedal hace un esfuerzo titánico para garantizar una Educación de calidad, gratuita y universal y solucionar los problemas, la ruina y la asfixia económica en la que el Gobierno de Barreda dejó a los colegios».
«Mientras unos, a los que se les llena la boca en defensa de la Educación, dejaron el sistema educativo en ruinas, otros solucionamos los problemas y resolvemos lo que otros no hicieron», dijo Marín.
Además, el titular de Educación recordó que «los propios pirómanos han sido los que ahora se ponen al frente de la manifestación contra los bomberos», recordando que han sido ex altos cargos socialistas en Educación los que han protagonizado o «estado detrás de manifestaciones o protestas minoritarias que pretenden utilizar a los alumnos para hacer política e instrumentalizarlos como arma electoral».
En este sentido, el consejero volvió a agradecer a los profesores «su enorme sentido de la responsabilidad y su profesionalidad ante la convocatoria de protestas minoritarias y ante las dificultades que se han presentado y que hoy se han solucionado con el pago que hoy podemos anunciar». «Sin su trabajo constante y diario no habríamos podido superar estos problemas», aseguró Marín.
600 sustituciones en un mes. Por otro lado, Marín precisó que este mes se han cubierto unas 600 sustituciones y bajas en centros escolares de la región y que el «ritmo» suele ser el de «un centenar a la semana». En este sentido, insistió en que el Gobierno de María Dolores de Cospedal «apuesta por sustituir a profesores de manera rápida y eficaz» cuando están de baja, aunque ha señalado que puede haber «algunos» casos «puntuales».