Al Partido Popular no le ha caído en gracia celebrar el Debate del Estado de la Región los días 8 y 9 de septiembre, aunque confirman que están «listos y preparados» para ello. Consideran que es mezquino convocar el debate tan sólo cinco días después de la boda de María Dolores de Cospedal y durante unas fechas «en las que cientos de miles de castellano-manchegos están en fiestas».
El secretario de Acción Parlamentaria del PP, Leandro Esteban, lamentó ayer que «por imposición» de Barreda, encargado de fijar la fecha del debate cuando debería establecerse de mutuo acuerdo entre los partidos según el parlamentario popular, los castellano-manchegos no puedan seguirlo al coincidirle con sus fiestas patronales. «Lo único que consigue con ello es romper las expectativas de dos millones de ciudadanos que no podrán seguir el debate», apostilló.
A preguntas de los medios sobre lo que esperan de la celebración del debate, Esteban tan sólo confía en que se les deje hablar, argumentando que Barreda dispone de tiempo ilimitado para exponer sus argumentaciones, mientras que la líder popular cuenta con un tiempo establecido.
Desde el Gobierno regional, el propio presidente justificó la fecha en el propio Reglamento de las Cortes que habla del «inicio del segundo periodo de sesiones». Recordó que al igual que el pasado año su interés era celebrar el pleno el primer jueves de septiembre, es decir la fecha de la boda de Cospedal. Al final, optó por cambiar de día «como deferencia» a la líder de la oposición, a pesar de ir en contra de sus previsiones. Recordó que en este Debate del Estado de la Región lleva trabajando durante el mes de agosto.
El portavoz de los socialistas en las Cortes, Santiago Moreno, explicó además que no se podía aplazar el pleno al jueves 10 de septiembre porque justo ese día el Príncipe de Asturias visita Villarrobledo y Campo de Criptana.
Sueldo de Cospedal.
El salario que percibe Cospedal de las Cortes regionales es otro de los asuntos que están caldeando el mapa político actual. El PP acusó a Barreda de impedir durante un año que la presidenta popular en Castilla-La Mancha pueda renunciar al sueldo que cobra de las Cortes. Y es que, según Esteban, hoy se cumple un año desde que Cospedal pidió renunciar a esa parte de su sueldo, pero todavía no ha podido hacerlo, y se preguntó si «no será que no la dejan hacerlo para poder luego decir que es inmoral».
Y es que ésta fue la palabra elegida por el portavoz de los socialistas, Santiago Moreno, que dijo que «cobrar por dos conceptos es inmoral» en estos tiempos en los que muchos ciudadanos no tienen salario. El socialista se mostró a favor de encontrar una solución a este «vacío normativo» en la nueva Comisión que se va a crear.
Cambios en el segundo nivel
Para el Partido Popular, el Gobierno regional podría llevar a cabo una reforma en mayor profundidad después de que ayer renovara siete direcciones generales. A juicio del secretario regional del partido, Vicente Tirado, existe una «marejada de fondo muy grave» en este asunto y que la razón por la que Barreda ha cambiado a seis directores generales y un director adjunto es «para tapar el escándalo» de lo que está pasando con la concesión de las licencias de TDT. Recordó cómo la pasada semana el PP pidió la comparecencia del director general de Telecomunicaciones, Rafael Ariza, como responsable de este concurso «y automáticamente el PSOE lo cesó para que no se viese lo que está ocurriendo con las TDT».
Para Tirado, lo justo sería que dimitiera María Luisa Araújo, «pero Barreda no quiere cesar a quien tiene que cesar», porque «le sirve de parapeto», pero, continuó, «todos saben que ambos (Barreda y Araújo) son los que están llevando a esta región al agujero negro».
Frente a las críticas de la oposición, el presidente de Castilla-La Mancha no parece estimar necesario que haya una crisis de Gobierno, aunque sí mencionó los relevos aprobados en diversas direcciones generales del área de Industria, Medio Ambiente, Economía y Salud. «De cambio de consejeros y consejeras, nada», sentenció ayer José María Barreda defendiendo el puesto de los titulares de cada área. De esta forma, parece que no se va a repetir un cambio como el del pasado año cuando sacó a seis del Ejecutivo. Barreda también explicó ayer que los últimos relevos de directores generales se deben a que los consejeros se lo han comunicado como «conveniente, oportuno e incluso necesario». El presidente autonómico confirmó que «lo único que no cabe en el Gobierno de Castilla-La Mancha es la rutina y el conformismo».